jueves, 31 de enero de 2013

Contémonos todo.

Hablemos de que podría vivir sin ti perfectamente, pero que no me apetece. Hablemos de que te tengo ganas, y de que no soy caprichosa pero que no creo que haya nada que quiera más en este momento. Hablemos de la música y de las sábanas. Podemos decirnos cualquier tontería, aunque no creo que sea una tontería en absoluto.

Coge el mechero y pásame un cigarrillo. Sí, eso. Fumémoslo a medias, como cantaba Paloma San Basilio. Pon música, algo de blues o jazz o rhythm o rock.

Contémonos nuestro día mientras deshacemos la cama.
Hablemos del por qué de esa película y no la otra mientras recuperamos el aliento; dime todas tus anécdotas y déjame contarte algunos mitos que yo he leído por ahí.

Despiértame con café. Túmbate a mi lado para que pueda recorrerte la espalda con mi mano, con mis ojos, con mis labios.

¿Sabes ese capítulo de Rayuela? Ven, acércame el libro, está en esa página. 

Hablemos de que esto no puede acabarse, de que tampoco es para siempre. Gritémosle al mundo QUE SE JODA, hagámos lo que nos dé la gana. No me dejes cuando te necesite, yo me alejaré de ti cuando necesites un tiempo.

Hagamos todo, probemos de todo. Vayamos a donde sea.


Y si esto tiene un fin, pues lo ignoramos.

¿Y te acuerdas de lo que cantaba nuestro Jim?  "Come on, come on, come on, come on, now touch me, baby. Can't you see that I am not afraid? Pues eso.

2 comentarios: