Aloha!
Una cosa de mi que cualquier persona debería saber si quiere entenderme es que, cuando me pongo furiosa, deseo que sea verano.
Y ahora deseo que sea verano más que nunca.
Tía, por favor, deja de intentar parecerte a mi porque no lo vas a conseguir. Ni si quiera yo se cómo coño soy, así que la copia te va a quedar fatal.
Además, que intenten copiarme no me gusta en absoluto, así que si lo que intentas es que (POR ARTE DE MAGIA) me empieces a caer bien, lo estás haciendo jodidamente mal.
¿Llevarnos bien? Nena, eso es imposible.
Una chica sin personalidad, capaz de dejar de hablar a su mejor amiga porque a los demás compañeros no la cae bien, celosa, con unos cambios de humor repentinos y dañinos, capaz de ver llorar y no hacer nada más que mirar...
No cabes en mi vida, lo siento.
Pero tú sigue, cariño, siéntete A. Lo único que voy a hacer es reírme de ti un rato. Y otro. ¡Joder, eres taaaaan graciosa cuando haces ese tipo de gilipolleces...!
De todas formas, creo que te está tocando a ti ser la imagen en la que reflejo el cansancio que siento...
En serio, ¿cuánto falta para que sea verano?
Pienso en el verano cuando estoy furiosa porque para mi es una imagen tranquilizadora: sol, pantalones cortos, tirantes, bicicleta, iPod, tranquilidad, sonrisas. Libertad.
¡¡Verano, te necesito...!!
Buenas noches, bitches!!
A.
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