Después de una insustancial mañana, que te hablen sobre los mitos clásicos- Marilyn, James Dean (mi muy adoradísimo J.D.) y Steve McQueen- es algo que te puede elevar a la bonita categoría de primer-viernes-de-vacaciones. Y si lo hacen en el césped, debajo de un bonito sol de Marzo, ese primer viernes pasa a ser primer-viernes-de-vacaciones-de-verano.
Pero siempre hay algo que puede estropear (aunque sólo sea un poquito) esa felicidad. Y en mi caso, es el dentista.
¡¡DENTISTA!!
Pues eso... ¡SÁLVAME SUPERMAN!
Podría ser peor... ¿no?
TERROR.
Bye, bitches!!
PD: Mañana tendré la cara hinchada por culpa de la anestesia. Pero si volvemos a hablar sobre James Dean, habrá merecido la pena.
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